Deja su huella negra, la censura. Se basa en el miedo: ese que alimenta dictaduras y erige murallas y hace piras intolerantes. Tiene, por aliada, la apatía. De quien no sabe o no quiere saber, del a mí qué me importa, el mundo está muy lejos.Se legitima, tiznada, la censura; prevalece, tenaz. Si no es la SOPA, será el pan de cada día.
Hasta que reclamemos nuestra fuerza, la que se basa en la red: colectiva, aguda, esperanzada. La que tiene, a su favor, ejemplos que cambiaron la historia y no pedazos. Es ahora, es aquí cuando resistimos, propagamos, nos dejamos de tibiezas. Y firmamos con huella de huracán: cimbrando Congresos, a una sola voz http://www.avaaz.org/en/save_the_internet_signing_f/?wpbUlcb



Cosas…Antes se jactaban de que internet cumplía con el idolatrado sueño neoliberal de operar sin las reglas y condicionamientos del Estado:
- Es por excelencia el medio más democrático – decían- en donde la opiníon de cada uno, por ser la expresión del indviduo, y, por tanto de la sociedad en su conjunto, debe ser respetada y valorada como principio y fundamento de nuestra sociedad (americana).
- Es un medio de alta tecnología – continuaban- nacido de la necesidad de la comunidad científica, por superar los obstáculos ideológicos y políticos entre los Estados, que tienden a controlar y limitar a los individuos, el progreso y la conciencia”.
- “Loa a intertnet, que como medio de comunicación, impulsa y ayuda realizar los valores del sueño americano – clamaban.
Así las cosas.. pero ya ven, como decía Marx, pero Marx Groucho, americano también; y no Karl, el alemán filósofo:
“Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros”.
También la libertad de expresión se está privatizando. Solo para ricos. La ambición siempre acaba tropezando con su propia estupidez.
Lo genial de esto es que nos permite unirnos bajo una misma causa y hacer sentir el peso del deseo popular que finalmente es la esencia de vivir en libertad, en democracia cierto?
Ojalá muchos de quienes manifestamos nuestra oposición a estas leyes lleguemos a entender que nos afecta mas que simplemente no poder ver películas pirateadas en la red, o bajar música. Vivimos decadas sin hacerlo antes y nada pasó. No, esto va mas allá, porque pone en riesgo la libertad de expresión, la comunicación de ideas, nuestro derecho a manifestar lo que nos disgusta de personas o corporaciones. En otras palabras nos ata como individuos para quedar a merced de las intenciones políticas, comerciales y culturales de entidades que si se les permite, eligirían por nosotros lo que debemos ver, leer, escuchar, pensar.
No solo se trata de impedir la piratería, si podemos hay que explicarlo así, para que el apoyo a la campaña que se opone a estas leyes, sea en verdad razonado.
saludos!